viernes, 9 de enero de 2009

AVALANCHA #188

VIDEO DE VIERNES


Les dejo una muy buena canción de Bob Seger, tal vez conozcan la versión que hizo metallica pero a mi me gusta mas esta que es la original, sobre todo la letra me identifica mucho por eso pongo la traducción , espero que les guste! Hasta la próxima Avalancha, Buen fin de semana!!!




PASA LA PAGINA
(Turn the page)



Sobre una larga y solitaria autopista al este de Omaha
Con el sonido del motor, rugiendo cual si fuese una larga canción
Pensas en la mujer, la chica que conociste la noche anterior.

Y tus pensamientos pronto vagarán en la manera que siempre lo hacen
Cuando conducis durante dieciséis horas y no hay mucho más que hacer
No sentís muchos deseos de viajar, sólo quisieras que el viaje termine

Pero aquí estoy, otra vez en el camino
Aquí estoy, sobre el escenario
Aquí voy yo, jugando a ser la estrella otra vez
Ahí voy, pasa la pagina.


Te introducís a un restaurante a un lado del camino
Y sentís los ojos sobre vos, como si te sacudieses el frío
Pretendes que eso no te moleste, pero quisieras explotar

Algunas veces los escuchas hablar, otras veces no
Los mismos viejos clichés: es una mujer o un hombre?
Y siempre parecieras estar rodeado, sin atreverte a superarlos.

Pero aquí estoy, otra vez en el camino
Aquí estoy, sobre el escenario
Aquí voy yo, jugando a ser la estrella otra vez
Ahí voy, pasa la pagina
.

Afuera en el haz de luz, estás a un millón de millas
Cada onza de energía, vos tratas de entregar
Y el sudor corre por tu cuerpo, como la música que tocas
Ya al caer la noche, mientras sin dormir recostado estás
Con el eco de los amplificadores retumbando en tu cabeza
Mientras te fumas el último cigarro del día, recordas lo que ella dijo.


Pero aquí estoy, otra vez en el camino
Aquí estoy, sobre el escenario
Aquí voy yo, jugando a ser la estrella otra vez
Ahí voy, pasa la pagina.








PABLO

martes, 6 de enero de 2009

AVALANCHA #187



El chico que escuchaba Bob Dylan


Se sentaba solo en la habitación
y rememoraba momentos no vividos
lloraba su melancolía en finales suspiros
y escribía trazas de existencia en un papel.

El chico joven que escuchaba Bob Dylan
soñaba con ser "Like a rolling stone"
y a través de sus gafas empañadas
intentaba entender su alrededor.

Dormía en una cama deshecha
porque decía que no le gustaba la comodidad
era casi un asceta
y cuando quería huir
se dejaba crecer pelo y barba para cubrirse la cara

Tomaba té porque otros lo hicieron antes
y nunca se reía
no vestía como los demás para no copiar
y por no copiar cuando podía no escribía.

El chico triste que escuchaba Bob Dylan
para tratar de alegrar sus días
dibujaba figuras abstractas
que de nada servían.

El chico añejo que escuchaba Bob Dylan
gustaba de leer filosofía
no había libro que no leyera
aunque casi ni los entendía.

Cargaba con su propia culpa por convicción moral
aunque decía ser agnóstico, o ateo, o algo de eso
y trataba de no estorbar a la gente
decía sentirse así más importante y eso era lo urgente.
¡Ese era su deseo!

Miraba por al ventana con cara de pena
y sentía celos de la diversión cuando ésta no lo llamaba
se sentaba luego en la cama y leía Kafka
y se sentía menos desdichado por simple comparación.

El chico estoico que escuchaba Bob Dylan
no comía mucho para no abusar
pero siempre estaba dispuesto a beber y a dar una vuelta
porque su disposición nata era olvidar.

No cuidaba su imagen para no perder su esencia
y adoraba reírse de si mismo y que los demás no se rieran
moría por agarrar una motocicleta y marcharse lejos, muy lejos
o tomar un avión y desaparecer y añorar con motivos para poder tratar de olvidar.

Se decía autosuficiente pero se daba pena a si mismo
porque sus discos y poemas no lo llenaban del todo
en el fondo era un acaparador de sentimientos
un loco emocional con el norte perdido,
un clavo hendido en su cerebro
y una cicatriz
mortal de necesidad en el cuello.

Contaba las horas en segundos con los dedos
así mataba él el tiempo
sus amigos simplemente decían que era extraño
pero el chico raro que escuchaba Bob Dylan
estaba atrapado en el túnel del tiempo.



PABLO

viernes, 2 de enero de 2009

AVALANCHA #186



Que haya paz...


¿Paz?
No, ni la menor idea.
No conocemos.
Ah, sí, una ciudad de Bolivia: La Paz.
Otra paz no, no sabemos.
Ah, claro, un cantante, Paz Martínez.
Otra paz no, difícil.
Puede ser una actriz española, que hace películas en Hollywood, Paz Vega.
Si no un libro, “La guerra y la paz”, de León Tolstoi.
A lo mejor una marca de pipas, Pipa de la Paz.
No sabemos.
Ah, sí, un slogan, Love and peace. A veces se lo imprime en las remeras.
O un premio que se entrega anualmente, el Premio Nobel de la Paz.
Paz no, no la vemos.
Puede ser algo que algunas veces, en algunos lados.
Durante un tiempo determinado.
Pero tampoco por mucho tiempo.
Lo que de pronto se pierde. Después se gana, y después se pierde.
Y de nuevo.
Lo que no se encuentra salvo que se busque.
Lo que no se busca tanto.
Algo así. No sabemos bien de la paz.
Ah claro, un tema de John Lennon, Give peace a chance.
¿O será una cárcel, en la Argentina, el penal de Marcos Paz?
Otra paz no, no se nos ocurre.
Puede ser la avenida General Paz.
¡Ah, no, una inscripción que se lee en las tumbas: “Que en paz descanse”!
¿Paz? La palabra nos suena, pero no sabemos.
No sabemos cómo se hace.
Debe dar demasiado trabajo.
Ni la menor idea de cómo conseguirla.
Parece que no importa tanto.
Si está, bien, y si no también.
¿Paz? Ah, sí, un poeta mexicano, Octavio Paz.
Ah, no, una canción de Navidad, “Noche de paz”.
Puede ser una ciudad de una provincia argentina, Villa Carlos Paz.
O un son, el “en son de paz”.
¡Claro, un poema de Amado Nervo, “En paz”!
A lo mejor un club de golf, en California, La Paz Golf Club.
Entonces un día de septiembre, el Día Internacional de la Paz.
No queda otra: un río de Guatemala, el río Paz.
O la calle Ciudad de La Paz.
Y si no, no sabemos.
¿No será “pal”, con “l”, del sistema Pal; o “par”, o en todo caso “pan”, o “pack”, o “pay” o “paf”?
¿No será “Zap”, un programa de televisión argentino de unos años atrás?
¿Tampoco “pez”, con “e”?
“Paz”, así como suena, no, no la ubicamos.
No se oye mucho hablar de ella.
No hay ni noticias de ella por el momento.
No se sabe nada.
Se complica conocerla.
Quizá más adelante.
“Paz” así como suena.
¿Paz?
Ah, paz, ahora sí.
Eso que no existe en el mundo.
Claro, exactamente eso.
Lo que no existe en el mundo.
O que existe, en sueños.
En sueños.
Eso, la paz.




PABLO